Opinión


02/12/17

Claudio Acebo

  1. Museos

    No corren buenos tiempos para los museos en Cantabria con tres frentes abiertos: la sede del Museo Reina Sofía, el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Santander y Cantabria (MAS) y el Museo de Prehistoria y Arqueología (MUPAC).  Del Reina Sofía, la guerra fría entre ambas instituciones -Gobierno Regional y Ayuntamiento- han sido y son motivo de controversia. Cuando parecía que Ramón Ruiz y Gema Igual estaban más cerca que nunca del acuerdo, se produce el cambio de titular y todo lo que se había avanzado queda en agua de borrajas porque Francisco Mañanes dice que “ya no es una prioridad para el Ejecutivo de Cantabria”. Vamos, que voluntad toda, dinero ni un euro, tal y como deja bien sentado el nuevo consejero. Pretender que el ayuntamiento santanderino se haga cargo en solitario del proyecto se antoja complicado. Mucho dinero, demasiado, para sacarlo en solitario y máxime con las complicaciones añadidas después del incendio del MAS envuelto en polémica por ese aparente silencio administrativo al que el Instituto de Arte Contemporáneo ya califica de “presunta opacidad y falta de rigor”. En un incendio no hay camiones esperando el traslado de las obras con las máximas exigencias de seguridad. Las desgracias, son desgracias. Otra cosa es el silencio y el control de las obras de arte después del accidente. Los secretismos, el mutismo, no son buenos nunca. Una rueda de prensa de su director explicando las causas y motivos del incendio; dando los detalles y pormenores de los lugares donde se encontraban las mismas y los posteriores detalles sobre su traslado, hubieran sido creo yo, suficientes, evitando polémicas torticeras que siempre surgen cuando el arte está de por medio. Falta, insisto, esa rueda de prensa donde queden aclarados todos los pormenores de ese incendio en el MAS.

    El otro frente de discordia es el itinerante MUPAC: La Lechera en Torrelavega, Banco de España, estacionamiento del Palacio de Festivales…, son lugares donde ubicar esta futura sede, completando así la cantidad de material no expuesto por falta de espacio. Hablar de cantidades para este proyecto es seguir dando largas a un museo que no quita el sueño a nuestros dirigentes. Conocedores de que actualmente no entra en el capítulo de prioridades, sí puede en cambio ser moneda de cambio. Total, puede resolverse con otro nuevo concurso de ideas donde la Consejería ha destinado ya 1,4 millones. Con tal de que no llegue a los 500 pagados por la abortada Sede Regional del arquitecto Moneo… Se acuerdan, ¿verdad?