Mueren en Valdecilla otros dos pacientes por coronavirus

21/03/20


La Consejería de Sanidad acaba de confirmar el fallecimiento de otros dos pacientes por coronavirus COVID-19 en Cantabria. Uno de ellos es una mujer de 77 años y el otro un hombre de 64, ambos con patologías previas y que estaban ingresados en el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla (HUMV).

Con estos son ya cuatro los fallecimientos que el coronavirus ha provocado en la región, tras las defunciones de un hombre de 88 años el jueves y de otro de 69, que perdía la vida el viernes por la tarde. Estos dos primeros también tenían patologías previas y al igual que este último fallecido, se encontraban hospitalizados en Valdecilla. 

Por el momento, las autoridades confirman que se están cumpliendo las peores previsiones: la curva de expansión de la enfermedad avanza con un potente ritmo ascendente y las próximas dos semanas, hasta que se alcance el pico epidémico y remita la incidencia del Covid-19, pondrán a prueba la capacidad de resistencia del sistema sanitario y de la sociedad en general. Antes de la noticia de este último fallecimiento, el último balance dejaba un incremento de 61 positivos, lo que sitúa la cifra total de casos detectados en 144

Según el Servicio Cántabro de Salud, 61 de los enfermos se encuentran hospitalizados y siete de ellos, los que presentan un pronóstico más grave, lo están en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). El número de fallecidos sigue entre los más bajos de España, pero ya son cuatro. Lo que no hay son nuevas altas médicas que añadir a las diez del jueves. El resto, se encuentra en aislamiento domiciliario y bajo supervisión profesional.

Como detalló el viernes el consejero de Sanidad, Miguel Rodríguez, lo previsible es que todos ellos se infectaran antes de que se decretaran las medidas de contención de la enfermedad y el confinamiento obligatorio en el marco del estado de alarma, ya que el coronavirus tarda entre tres días y dos semanas en manifestar sus síntomas (fiebre, tos y dificultades respiratorias). Y lo mismo ocurre con los cerca de mil cántabros que puede haber contagiados y sin diagnosticar, porque aunque el Ministerio quiere generalizar en los próximos días la realización de pruebas ante la más mínima sospecha, ahora la orden es reservar los test para los casos más evidentes.

«Se está produciendo un incremento considerable del número de casos, pero era algo que esperábamos. Esto no quiere decir que estemos colapsados ni mucho menos. Tenemos siete personas en la UCI, pero hay más plazas, y se han tomado las medidas por si se tuvieran que habilitar más», apunta Rodríguez. Con los profesionales sanitarios casi sin tiempo para escuchar los aplausos que día tras día les envían los cántabros desde las ventanas y balcones a las ocho de la tarde, y con cada vez más dificultades para administrar unos materiales de protección que escasean, esa es todavía la buena noticia. Relativamente.

La mala es que la situación es cambiante y evoluciona cada día. Y evoluciona a peor. «Vamos a tener unos días muy malos. Vamos a tener subidas espectaculares. Todas las previsiones hacen augurar una acumulación extraordinaria de afectados. Aquí y en el resto de España», lamentaba el presidente autonómico, Miguel Ángel Revilla, quien también confirmaba que hay tres positivos en residencias de mayores, todos en la de Limpias, como adelantó ayer El Diario Montañés. Hoy, este periódico informa de un cuarto en una residencia de Santoña. 

Por primera vez, ayer, el Ejecutivo se aventuró a dar una fecha de cuándo alcanzará ese pico epidémico la región. La estimación es que el incremento diario del número de pacientes con coronavirus sea cada vez mayor hasta el próximo 30 de marzo. Una previsión que se hace a tenor de los estudios de los técnicos, pero que no es segura. Revilla lo relacionaba con la «gran oleada de personas» que llegó a segundas residencias de localidades turísticas a finales de la semana pasada, cuando cerraron los colegios y algunas empresas empezaron a funcionar con teletrabajo. 

Diez jornadas por delante hasta que la curva varíe su tendencia y empiece a mirar hacia abajo en las que el repunte de 61 nuevos casos de este viernes se quedará pequeño. Y eso que la de ayer fue la mayor escalada desde que se detectó el primer positivo, tres veces superior a la que hubo entre el 12 y el 13 de marzo, que hasta ahora tenía el récord, con 19 positivos. De total de casos hospitalizados, 47 se encuentran en Valdecilla, diez en el Sierrallana, dos en el hospital Tres Mares de Reinosa y dos en Laredo. 

Nuevas medidas

Además de la atención sanitaria habitual, se siguen desarrollando labores para hacer frente con todas las armas posibles a la llegada del pico epidémico. La Cruz Roja ya ha instalado a las puertas de hospital de Torrelavega un puesto fijo que empezará a funcionar cuando se dispare la llegada de enfermos y que servirá para cribar a aquellos que presenten síntomas de coronavirus, con el objetivo de aislarlos para que no contagien al resto de personas. Igual se procederá en Laredo. En ambos casos, está previsto que en esos mismos puntos se puedan realizar los test de Covid-19.

Ante las denuncias reiteradas de los profesionales y el aumento de preocupación de los sanitarios, que cada vez tienen más presión por el aumento de casos y, por tanto, de la exposición del personal, Servicios Sociales anunció ayer una compra extraordinaria de equipos de protección individual (EPI) para centros de atención a la dependencia. 

También se confirmó ayer un aumento del número de profesionales sanitarios que han dado positivo y que, por ese motivo, se encuentran aislados para no extender el coronavirus. Se ha pasado de tres a 14 en sólo 24 horas. El Gobierno no concreta de qué centros y de qué especialidades. En este sentido, Sanidad ya está ofertando plazas para la incorporación inmediata de más personal ante el más que previsible aumento de las necesidades.




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