Opinión


16/03/21

David Bossu

  1. Las caras de Artiz Solabarrieta

    Está claro que Aritz Solabarrieta quiere tener distintos registros para su equipo. Por una parte, está el fútbol que tanto le gusta a los jefes de la Dirección Deportiva como es el dominio del balón y sobre todo el mando del partido en el que  consideran que deben ser los verdaderos protagonistas del encuentro. Sin embargo, también el míster apuesta por una propuesta como es el fútbol práctico como el dispuesto en esta última jornada ante el Real Unión.

    Las dos proposiciones son válidas, ya que estas alturas de la temporada lo importante es conseguir resultados, y si los consigues con las dos, eso que se ha ganado. Ahora bien, habría que preguntar a José María Amorrortu si le gustó la manera de conseguir la victoria en Irún, seguramente el bilbaino tendrá el corazón divido ya que es un firme defensor del fútbol de posesión y mando. Sin embargo, Solabarrieta la pasada jornada dejó claro que lo que más le importa es ganar antes de jugar de una manera bonita.

    Los jugadores han tenido mucho que ver con la independencia del míster hacia los responsables deportivos del club. Con esto no quiero decir que haya una mala relación entre ambas partes, para nada. Sin embargo, es una realidad que ese distanciamiento de ideas en cuanto al juego desplegado ha beneficiado al equipo. Lo que es una realidad es que en la segunda vuelta la plantilla verdiblanca ha conseguido ser la mejor del grupo, pero no lo suficiente en el computo general, ya que se sigue arrastrando una primera vuelta muy deficiente.

    Sistemas apartes, lo que si es una evidencia es que el técnico del club verdiblanco no renuncia a ninguna filosofía de juego, y eso por una parte dice bien de él, otra cosa es que a veces pueda sentirse superado por el adversario como ocurrió en el partido ante la Real Sociedad B. Está claro que este año los santanderinos tienen una plantilla y un entrenador que están en constante desarrollo de conocimientos futbolísticos.

    Ahora bien, hay que saber como tiene que jugar estos dos últimos partidos, porque seguramente sean los dos muy diferentes. Ante el Arenas de Getxo es muy posible que el Racing tenga que volver a mandar, por ello, Solabarrieta deberá saber que el mando del partido tendrá que ser verdiblanco.

    Por otro lado, el último partido los raciguistas tendrá que estar al corriente de como jugar ante un equipo vasco a la antigua usanza. Fuerza, intensidad, personalidad serán unas de las claves en la filosofía que el técnico del club cántabro deberá imponer a los suyos para que salgan a Urritxe a por todas. La personalidad del equipo santanderino deberá ser camaleónica en estos 15 días que restan para acabar la primera fase de la Liga.

    El Racing está a merced de las diferentes caras de Aritz Solabarrieta, en el que tendrá que acertar para poder conseguir lo mínimo que se le pide a este equipo en este final de la primera parte del campeonato que no es otra cosa que conseguir los séis puntos. La plantilla confían en ellos mismos claramente, saben que son mejores que sus rivales, lo único que pasa es todo eso hay que demostrarlo en el verde.

    En tan sólo 15 días sabremos si la temporada se convierte en decepción o en ilusión, y los diferentes semblantes de Solabarrieta serán las claves para el devenir del equipo, porque ahora es el momento de ser un entrenador determinante para sus futbolistas, y poder llevar a cabo lo que este club por historia se merece.