Cultura licitará por 292.000 euros la renovación y homogeneización de la señalética del Camino Lebaniego

16/09/26


Luis Martínez Abad, Pilar Gómez y Valeriano Teja durante el acto de presentación celebrado en el Palacio de Festivales de Cantabria. (Foto: Emma Portillo)

El consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Luis Martínez Abad, ha anunciado la próxima licitación, por un importe de 292.000 euros, de las obras de renovación y homogeneización de la señalética del Camino Lebaniego, con el objetivo de implantar una señalización común, moderna y funcional que mejore la orientación y la experiencia de los peregrinos.

El anuncio se ha realizado durante la presentación del proyecto previo desarrollado por la asociación Peregrinos por Cantabria, que ha analizado sobre el terreno las necesidades de señalización de los itinerarios de peregrinación y que constituyen la base para abordar la licitación de las actuaciones en el Camino Lebaniego.

Martínez Abad ha agradecido la implicación y el trabajo desinteresado de la asociación, que ha estudiado la señalización de los caminos lebaniegos, Vadiniense, Leonés, Castellano y del Norte o UNESCO, aportando el conocimiento y la experiencia de quienes recorren habitualmente estos itinerarios.

El consejero ha explicado que, a partir de este trabajo previo, la actuación que licitará próximamente el Gobierno de Cantabria permitirá avanzar hacia una señalización "más homogénea, duradera, informativa, moderna y funcional". La previsión es que los trabajos puedan comenzar en diciembre y cuenten con un plazo estimado de ejecución de un año.

"Queremos que exista una imagen común y reconocible que facilite la orientación y que permita al peregrino identificar claramente que está recorriendo uno de nuestros caminos, independientemente del municipio o del tramo en el que se encuentre", ha afirmado.

La actuación incorporará diferentes elementos de señalización, como mojones de piedra caliza, postes, flechas y paneles informativos, buscando una identidad propia para el Camino Lebaniego y, al mismo tiempo, su integración en el paisaje. La intención del Gobierno es extender progresivamente la mejora de la señalización al resto de caminos de peregrinación de Cantabria.

"El camino continúa"

Martínez Abad ha enmarcado estas actuaciones en la estrategia que desarrolla el Ejecutivo cántabro para seguir impulsando los caminos de peregrinación una vez finalizado el Año Jubilar Lebaniego.

"El camino continúa", ha afirmado el consejero, quien ha defendido que el impulso de estos itinerarios es una tarea compartida entre Gobierno, ayuntamientos, asociaciones y todas las personas que trabajan para aumentar su presencia y reconocimiento dentro y fuera de Cantabria.

El titular de Cultura ha incidido en que una correcta señalización resulta fundamental para garantizar la seguridad y confianza de quienes realizan estos recorridos. "Cuidar un camino no es solamente conservar su trazado, sino también garantizar que quien lo recorre pueda identificarlo, orientarse y disfrutar de la experiencia con seguridad y con confianza", ha señalado.

Cantabria dispone, ha recordado, de una red de itinerarios de gran valor patrimonial, cultural, paisajístico y espiritual, entre los que se encuentran el Camino Lebaniego y el Camino de la Costa, ambos Caminos del Norte de Santiago, además de los otros caminos de peregrinación que atraviesan la comunidad, como el Medieval y el Camino Olvidado.

El consejero ha destacado también la dimensión turística y territorial de estos itinerarios y su capacidad para conectar. "Los caminos son mucho más que una infraestructura", ha afirmado Martínez Abad, quien ha señalado que representan también "una oportunidad para seguir generando actividad en el medio rural y para dar a conocer Cantabria desde una perspectiva diferente".

Por su parte, la directora de la Fundación Camino Lebaniego, Pilar Gómez Bahamonde, ha explicado que la elaboración del proyecto presentado hoy responde a la necesidad de dar un segundo paso tras la definición y certificación oficial de la traza del Camino Lebaniego: trasladar esta definición técnica a las necesidades reales del peregrino sobre el terreno.

Para ello, la Fundación confió el trabajo a la asociación Peregrinos de Cantabria por su conocimiento de los itinerarios y la experiencia acumulada durante décadas. Gómez Bahamonde ha definido a estas asociaciones como "los ojos y los oídos del peregrino en el territorio", capaces de detectar sobre el terreno dónde debe situarse una señal, cómo orientarla o en qué puntos puede surgir una duda. 

"No es lo mismo señalizar una carretera, una ruta de montaña o una senda deportiva que señalizar un camino de peregrinación", ha explicado, porque estos últimos tienen un carácter universal y deben poder ser recorridos en igualdad de condiciones tanto por un senderista experimentado como por una persona que emprende el camino por razones espirituales, religiosas, culturales o personales. 

La directora ha considerado "pionera" esta colaboración por situar a una asociación de peregrinos en el centro de una futura actuación pública y ha defendido que la inversión en el Camino Lebaniego tendrá también retorno sobre el territorio: "Estoy convencida de que el Camino Lebaniego devolverá con creces todo cuanto seamos capaces de invertir en él".

22 voluntarios y 250 puntos de señalización

El presidente de la asociación Peregrinos por Cantabria, Valeriano Teja, ha mostrado el orgullo de la entidad por el trabajo realizado y ha subrayado que el proyecto ha sido fruto de un esfuerzo colectivo dentro de una asociación que cuenta actualmente con 406 socios y ha valorado especialmente la elevada implicación de sus miembros en su elaboración. En este sentido, ha reivindicado la colaboración entre las administraciones y la sociedad civil como una de las claves para seguir avanzando en la mejora de los caminos de peregrinación, y ha asegurado que en Cantabria existe actualmente un "entendimiento total" entre la asociación, la Fundación Camino Lebaniego y la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte. 

El proyecto ha permitido analizar sobre el terreno los diferentes itinerarios que confluyen en Santo Toribio y trasladar a la futura señalización lo que desde la asociación denominan la "lógica caminera", es decir, la experiencia práctica de quien recorre el camino y necesita orientarse con claridad. En total, 22 voluntarios han participado directamente en un trabajo que define 250 puntos de señalización y que se ha entregado en un formato editable, actualizable y ampliable, de manera que pueda adaptarse a las necesidades que se detecten en el futuro. Teja ha incidido en que detrás del resultado final existe un intenso proceso de "estudios, preparación, formación, esfuerzo físico y dedicación", con numerosos recorridos sobre el terreno, y ha destacado que la implicación de los socios ha convertido al equipo encargado del proyecto en "una gran familia".