Opinión


03/08/22

Javier Domenech

  1. ¿Pero?¿Para qué sirve un gobierno?

    Los hombres de Estado son como los cirujanos: 
    sus errores son mortales
    François Mauriac
     
    Después de llevar años prohibiendo el fracking para obtener gas, debemos recurrir al producido en Estados Unidos, precisamente utilizando este sistema de extracción, y pagando a precio de oro su importación en buques metaneros. Hemos puesto todo tipo de trabas a la energía eólica para encontrarnos dependiendo del suministro eléctrico exterior y sufriendo los elevados precios del mismo. Se han dejado pasar los años ignorando los beneficios de la energía nuclear y cerrando las pocas instalaciones existentes, para seguir pagando a Francia la electricidad que generan su medio centenar de reactores, muchos de ello, próximos a la frontera española, y recoger los residuos que generan. Y para colmo, después de haber abandonado hace años la extracción de carbón y pagando subvenciones a mineros desempleados, vemos cómo Alemania y otros países europeos regresan a las antiguas extracciones.

    Pero no olvidemos los grandes logros de los Ministerios de Transición Ecológica y Agricultura. Tras años sembrando campos de girasoles para que se sequen y así cobrar los subsidios de la Política Agraria Común, la misma que ahora se ensalza en la televisión publica, nos encontramos sin aceite de girasol. Se anuncia el apocalipsis del cambio climático sin haber construido un solo pantano, manteniendo desde hace décadas los mismos embalses de las épocas de Primo de Rivera y Franco a menos de la mitad de su capacidad. Después de pasar generaciones denunciando la España desierta, nos sorprendemos con que en verano las temperaturas extremas incendien los campos y bosques abandonados. Como se repetirán las devastadoras inundaciones anuales cuando los ríos se desborden por el abandono del cuidado de sus cauces, feudo intocable de la Confederaciones Hidrográficas.
     
    Per hay más. En Justicia, ninguna legislación es capaz de resolver el problema de los okupas o agilizar los procesos judiciales,  y el debate político se centra en la urgente  necesidad de cambiar la titularidad del Consejo General del Poder Judicial o el Tribunal Constitucional, que como todos sabemos, es un tema de honda preocupación en la ciudadanía. En Educación y en Trabajo, después de alardear de tener la población joven mas competente y debatir reformas laborales, despertamos con la ausencia de fontaneros, electricistas, mecánicos, camioneros, albañiles, incluso camareros, condicionando las necesidades de la construcción o la industria con la cifra de paro juvenil más elevada de Europa. En Política Exterior se rompen los acuerdos de la ONU para tomar la decisión de ceder los supuestos derechos de Marruecos en el Sahara, con lo que se pierde la jurisdicción en aguas territoriales próximas para la pesca o extracciones minerales, quedándonos sin el gas argelino y ganando la enemistad del pueblo saharaui, sin conseguir siquiera un alivio en la presión sobre Ceuta o Melilla, ciudades prácticamente sitiadas o la avalancha de pateras. En Sanidad, después de presumir de tener la mejor del mundo mundial, nadie había previsto la falta de médicos y enfermeras, los tiempos de espera en los hospitales o el colapso asistencial de urgencias, con o sin pandemia de coronavirus ni dónde comprar mascarillas o respiradores durante los meses del Covid.

    Menos mal que la titular de Hacienda, cuyos presupuestos son inútiles por la inflación no prevista por el ministerio de Economía, gestora los misteriosos fondos de ayuda europea, de los que nadie sabe nada ni ha recibido un euro, ha sido promocionada al segundo puesto de autoridad en el partido gobernante. Seguro que ahí acabaran nuestros problemas.

    Con lo que llegamos a una conclusión. Si el gobierno sirve para acumular errores con enormes repercusiones económicas, ¿no sería mejor encargar la gestión política a acreditados profesionales de la General Motors, IBM, BMW, Amazon o Apple la dirección de nuestros asuntos, en lugar de a ideologizados visionarios?

radio teibafm 101.4 - Emisión online

redes sociales


      

Twitter