El nuevo tribunal que juzgará el 'procés' se escora hacia la izquierda

13/11/18


Andrés Martínez Arrieta, el nuevo presidente del juicio sobre el referéndum ilegal del 1-O (Foto: JESÚS DOMÍNGUEZ para EM)

La renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) tendrá consecuencias directas sobre el juicio del 1-O: cambiará el presidente y ponente, cambiará uno de sus integrantes y, con ello, cambiará el equilibrio ideológico que hasta ahora tenía.

Manuel Marchena tenía previsto dirigir la vista oral del procés como parte de un tribunal de siete miembros e iba a ser también el redactor de la sentencia. Su obligada salida de ese tribunal en cuanto sea nombrado para dirigir el CGPJ supone que la Presidencia pasará a manos del magistrado más antiguo del tribunal: Andrés Martínez Arrieta. Se trata de un magistrado considerado progresista, si bien moderado dentro de ese sector, y que fue fundador en su día de la asociación judicial Francisco de Vitoria. Como presidente, le corresponderá dirigir la vista oral, por ejemplo permitiendo o interrumpiendo las preguntas y respuestas que considere.

Fuentes jurídicas consideran que el magistrado también asumirá la redacción de la sentencia del 1-O. Aunque su voto pesa igual que el de los otros seis jueces, el papel de ponente siempre es relevante, puesto que le da más autoridad en las deliberaciones y en última instancia, es él quien escoge las palabras en las que se plasma la decisión del tribunal.

La salida de Marchena obligará también a la entrada de otro magistrado en el tribunal que juzgará el procés. El criterio a seguir es el orden de llegada al Supremo, lo que implica que será la magistrada progresista Susana Polo, que tomó posesión de su plaza en la Sala hace menos de dos meses. Polo, hasta entonces presidenta de Sección de la Audiencia Provincial de Madrid, pertenece a la asociación progresista Juezas y Jueces para la Democracia (JJpD).

En principio, el turno para entrar en el tribunal correspondía al magistrado Pablo Llarena, que quedaba descartado al haber sido el instructor del caso. El siguiente en la lista era Vicente Magro, miembro como Llarena de la mayoritaria y conservadora Asociación Profesional de la Magistratura (APM). Sin embargo, la enfermedad de uno de los jueces que resolvía los recursos del 1-O obligó a Magro a participar en la resolución de varios de ellos, lo que supuso que quedara contaminado para intervenir en el juicio.

Polo accedió a la Sala Penal al mismo tiempo que el magistrado conservador Eduardo de Porres, pero su nombramiento oficial en el BOE fue previo al de su compañero conservador y será ella la que tenga voto en el juicio por la presunta rebelión.

El resultado de los cambios escora el tribunal hacia una orientación progresista. Ajustándose a la simplificación de progresistas/conservadores, la proporción sería de cuatro a tres a favor de los primeros, frente al equilibrio inverso que había antes de las modificaciones.

Del lado progresista se encuentra, además del presidente in pectore y la nueva incorporación, la magistrada Ana Ferrer. Se trata de la primera mujer en acceder a la Sala de lo Penal del Alto Tribunal y, al igual que Polo, es miembro de la asociación progresista JJdD.

El otro integrante del bloque progresista es Luciano Varela, histórico fundador de la asociación judicial progresista. Varela formó parte de la Sala que estudió la admisión de la querella por el 1-O y, según fuentes jurídicas, insistió en que se contemplara expresamente que la presunta rebelión pudo haberse cometido sólo en grado de conspiración. Esa posibilidad podría dejar las condenas en una cuarta parte.

En cuanto al bloque conservador, estaría compuesto por los magistrados Berdugo, Antonio del Moral y Andrés Palomo. Los dos primeros son miembros de la conservadora y mayoritaria Asociación Profesional de la Magistratura (APM).

Fuentes del Supremo resaltan que en casi todos los casos se puede sostener que se trata de magistrados que no pueden considerarse militantes y que pueden perfectamente acabar votando sin seguir esas alineaciones ideológicas. En cuanto al presidente, si bien se le describe mayoritariamente como progresista, las mismas fuentes resaltan que se trata de un magistrado de talante moderado.

(Fuente de la noticia EM)




Verdad o Mentira 13.12.18

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