Una investigación del IIIPC y el grupo EvoAdapta de la UC revela que las primeras sociedades campesinas de Cantabria no consumían alimentos de origen marin

04/12/20


Una investigación del Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas de Cantabria (IIIPC) y del grupo EvoAdapta de la Universidad de Cantabria (UC), con la colaboración de una investigadora de la Universidad Internacional Isabel I de Castilla, ha puesto de manifiesto que los habitantes del Neolítico y el Calcolítico en Cantabria no consumían alimentos de origen marino, al menos en la cantidad suficiente como para dejar su huella isotópica, a pesar de la cercanía de los yacimientos a la costa.

El estudio, que ha sido publicado en la científica Journal of Archaeological Science, se trata de una aproximación multidisciplinar que, utilizando dataciones de radiocarbono, análisis bioarqueológicos y de isótopos estables, ha permitido conocer aspectos de la vida y la muerte en las primeras sociedades campesinas de la región cantábrica a partir de restos humanos custodiados en el Museo de Arqueología y Prehistoria de Cantabria (MUPAC) y procedentes de las cuevas de Los Avellanos I y II, en Alfoz de Lloredo (Cantabria), que se utilizaron como lugares funerarios durante el Neolítico Final y el Calcolítico (cuarto/tercer milenio antes de nuestra era).

Los estudios bioarqueológicos sugieren que se enterraron tanto hombres como mujeres, y con representación de adultos de diversas edades, pero también jóvenes. Los conjuntos de ambas cuevas muestran una mala conservación de los restos, así como los efectos de distintos procesos de alteración posteriores a su depósito.

Los humanos enterrados en estas cuevas tenían una dieta, sobre todo, de origen terrestre con consumo de plantas (cereales) e incorporando también proteínas de origen animal (carne y posiblemente productos lácteos). Los análisis de isótopos estables de carbono y nitrógeno indican que no consumían alimentos de origen marino.

Movilidad a distancia de estas poblaciones

Un grupo mayoritario de individuos de ambas cuevas muestra valores de isótopos de azufre coherentes con las condiciones ambientales locales. Sin embargo, las cifras de tres de ellos son típicas de haber permanecido largos períodos tierra adentro, probablemente en zonas como la meseta castellana, lo que sugiere un cierto grado de movilidad a distancia de estas poblaciones. Los análisis de ADN de estos individuos están en curso y serán un instrumento clave para aclarar las dinámicas de población y los movimientos en la región durante esa época de la Prehistoria.

Esta investigación, financiada por el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad y el Banco Santander en la convocatoria STAR1, ayuda a comprender mejor la aparición y desarrollo de las primeras sociedades campesinas en el norte peninsular y demuestra que integrar diferentes técnicas analíticas permite estudiar e interpretar depósitos funerarios en cuevas procedentes de antiguas excavaciones y conservados en museos.

El Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas de Cantabria (IIIPC) es un instituto universitario de investigación de carácter mixto, de titularidad compartida por el Gobierno de Cantabria, la Universidad de Cantabria y Santander Universidades.

El Instituto se dedica a la investigación en Prehistoria, en sus apartados de investigación básica y aplicada, así como a proporcionar asesoramiento técnico en el ámbito de su competencia. Sus líneas prioritarias de estudio son: Arte prehistórico, Paleolítico y Mesolítico del SO de Europa, origen y desarrollo de las sociedades campesinas, primeros pobladores del continente americano, tecnología prehistórica y Bioarqueológía.

El IIIPC ha sido pionero o lidera el desarrollo de nuevas metodologías y técnicas de análisis en Prehistoria. Entre ellas destacan las técnicas de recogida de información espacial en los yacimientos arqueológicos, las técnicas de estudio del arte rupestre, los métodos de estudio de las tecnologías prehistóricas, los sistemas de control de estabilidad en medios cársticos que contienen yacimientos arqueológicos, las técnicas de monitorización de condiciones ambientales que afectan a la conservación del arte rupestre o los análisis bioarqueológicos.

Desde el año 2005, el IIIPC edita la serie “Monografías del Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas de Cantabria”, destinada a difundir los resultados de las investigaciones del propio instituto y, en general, la producción científica en el campo de la Prehistoria.